martes, 9 de agosto de 2011

Los hombres tienen nombre: Felipe Nasr

La Fórmula 3 británica es una de las categorías inferiores más interesantes y bonitas de ver que existen en el panorama internacional. En los años 80 y 90, muchos jóvenes talentos hacían las maletas en dirección al Reino Unido, ya que los principales técnicos de la Fórmula 1 se fijaban en las carreras de Fórmula 3, para ver si podían "pescar" algún talento. En particular, los pilotos que más han emigrado a Gran Bretaña en busca del éxito han sido los brasileños. Emerson Fittipaldi fue el pionero en 1969, y desde entonces nombres como Carlos Pace (ganador de un Gran Premio de F1), Nelson Piquet (padre e hijo), Ayrton Senna, Maurício Gugelmin (ex piloto de Fórmula 1 y de CART), Rubens Barrichello o Gil de Ferran (bicampeón de la CART) han ganado el título y han triunfado en mayor o menor medida. Pero ni Barrichello ni Felipe Massa han podido ganar un mundial de Fórmula 1, que Brasil no saborea desde los tiempos de Senna. Nuestro hombre de hoy es otra promesa brasileña, pero parece que va a ser diferente, ya que su dominio del volante es indiscutible.

Felipe Nasr nació en Brasília en 1992. Procedente de una familia con tradición automovilística, Nasr tuvo el dinero suficiente para competir, pero también el talento. Ocho años exitosos en los karts dan cuenta de dicho talento. El equipo Dibo Racing fue el único por el que pasó en karts. Entre 2000 y 2007 Nasr ganó nada más y nada menos que nueve títulos: cinco veces campeón regional de Brasília (2 en categoría Cadete y 3 en Junior Pequeño), campeón de la Copa Centro-Oeste, de Brasil y de Sudamérica en categoría Junior y campeón de la Clase B a nivel brasileño.

Después de lograr dicho palmarés, Nasr entró como invitado en la última cita de la Fórmula BMW Americas en 2008. Amir Nasr Racing, el equipo familiar, puso dos coches a disposición de Nasr y de Lucas Foresti, otro prometedor piloto de karts. La cita fue en Interlagos, como prueba telonera del Gran Premio de Brasil de Fórmula 1. Foresti acabó décimo en ambas carreras y se llevó 300 dólares a casa por su trabajo. Nasr mejoró su actuación, siendo quinto en la primera carrera y tercero en la segunda, solo por detrás del estadounidense Alexander Rossi (campeón de la categoría) y el español Daniel Juncadella, y llevándose 1125 dólares. También se presentó en al final mundial de la Fórmula BMW, en México, donde batió el récord de la pista. Poco tiempo después Nasr cogió un avión: había conseguido un volante en la Fórmula BMW, pero en su versión europea.

De cara a la temporada 2009 el equipo ítalo-americano EuroInternational confió en Nasr y éste les devolvió la confianza ganando el campeonato con claridad. De hecho, aunque no conocía los circuitos más allá de haber jugado en las videoconsolas, el piloto brasileño no se retiró en ninguna de las 16 carreras y subió al podio en 14, con cinco victorias y nueve segundas posiciones. Sacó 104 puntos de diferencia a Juncadella, que era su compañero de equipo. También fue invitado a tres carreras de la Fórmula BMW Pacífico. Ganó las dos pruebas de Singapur, teloneras del Gran Premio, mientras que en el famoso circuito de Macao fue descalificado. Eso no le impidió ser nombrado piloto del año por BMW, un galardón a repartir entre los diferentes pilotos que conducen para la marca bávara en diferentes categorías por todo el mundo.

En 2010, Felipe Nasr siguió con su progresión en dirección a la Fórmula 3 británica. Räikkönen Robertson Racing, el equipo gestionado por el ex campeón del mundo finlandés y su  mánager Steve Robertson, le fichó para correr en el Reino Unido. Ya en la segunda cita, en Silverstone, subió por primera vez al podio. Y a mediados de julio consiguió su primera victoria, en el circuito de Rockingham. En el campeonato quedó lejos de los cuatro primeros puestos pero acabó quinto, después de luchar durante el año con su compatriota Gabriel Dias y el inglés Rupert Svendsen-Cook. Una victoria y cuatro podios fueron su bagaje en su estreno, pero superó ampliamente a sus compañeros, Carlos Huertas y Daisuke Nakajima. El equipo Räikkönen Robertson le llevó al Gran Premio de Macao, donde fue undécimo a la vez que sus tres compañeros de equipo se vieron involucrados en un accidente múltiple en la primera vuelta.

Su buen hacer y su conocimiento de los trazados convencieron al potente equipo Carlin Motorsport, dominador de la categoría en los últimos años, para ficharle. El resultado de la unión no ha podido ser mejor: Felipe Nasr ha ganado siete de las 21 carreras disputadas, ha logrado tres pole position, ha subido 14 veces al podio y saca 114 puntos a William Buller, su "máximo" perseguidor. Y todavía quedan tres citas más, pero Nasr ya va por el camino de una coronación muy anticipada, tal y como hicieron Daniel Ricciardo en 2009 y Jean-Eric Vergne en 2010.

Felipe Nasr es otra promesa brasileña pero no parece un piloto cualquiera. Tener el talento y la capacidad de ganar es bueno en este deporte. Pero es más importante tener el dinero suficiente para continuar. Y Nasr reúne ambas cualidades, así que no le pierdan ojo, dará que hablar en los próximos años.

Y el viernes en "Los hombres tienen nombre", Juan Pablo Montoya, el hombre desenfadado que dejó plantada a la seriedad de la Fórmula 1.

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